Cómo celebrar los 70 en Belice

Updated: Aug 12



Pequeño y acogedor y comparte fronteras con México y Guatemala. No es una isla como erróneamente se cree y está lleno de encantos tropicales. La agricultura de este lugar está en proceso de desarrollo y son muchas las actividades para adultos y niños.


“Espérenme!”, agitada por la subida les decía y poco me escuchaban. En camino a la cueva de Jaguar Paw se sube con una inclinación de 30 grados, y la humedad es en ocasiones insoportable. Sin embargo, tenía dos actividades en mente que averigüé en línea y que quería experimentar, más que todo, por su ubicación y el paisaje que las rodea. Más importante aún, porque era el cumpleaños de mi mamá y ella quería tener vivencias nuevas y más arriesgadas de lo común con la llegada de sus 70. Mi mamá es muy particular y una de sus filosofías de vida que le admiro es que para ella los años se cuentan en oro de 23 kilates.


Salimos de madrugada de Belice para montarnos en un bus por una hora y veinte minutos hacia el suroeste del país. Apenas llegamos alquilamos un armario por 5 dólares y guardamos nuestra ropa, lo único que nos dejamos puesto fueron los vestidos de baño y las camisetas para nadar.


Agarramos unos flotadores grandes en forma de aro y los subimos hasta la cima de la montaña, de donde comenzamos a descender hasta llegar a una cueva de aproximadamente 40 metros de profundidad. Mi hermana, quien es claustrofóbica, no pudo y se regresó. Mi madre y yo caminamos bajo aberturas de 1 metro de altura hasta que por fin sentimos el agua bajar sin mucha corriente y el sobradillo muy lejos de nosotras. Ahí nos dejamos caer sobre nuestros flotadores y comenzó la verdadera expedición para conocer la cueva.


Seguimos el recorrido con el guía y escuchamos los detalles de la cueva. Lo más interesante de estar adentro fue ver las formaciones por los minerales en tonos pasteles, y sus figuras sin homogeneidad entre ellas, lo que las hace hermosas e indescriptibles. Sobre nuestro flotador apenas podíamos sentir el agua corriendo por nuestras piernas y traseros, lo que nos mantuvo en calma por un rato hasta que nos ofrecieron saltar en la profundidad del agua y nadar hasta la salida de la cueva. Para ese entonces, ya habían pasado casi 50 minutos entre el recorrido a pie y el recorrido flotando. El clima era cálido, pero se sentía aquella diferencia en el clima por estar adentro en la oscuridad y por lo refrescante del agua cubierta.


La cueva no está iluminada para nada y se nos entregó un casco con una luz reflectora para la caminata; algo miedoso y riesgoso (creo). Sin embargo, el agua se veía atractiva al ser iluminada con nuestras luces en la cabeza. Yo salté desde la piedra al hoyo que es de un azulejo claro pero de mucha profundidad y mi madre setentona no se quedó atrás.


Llegamos a la salida y subimos varias lomas a pie hasta llegar a la primera estación de la tirolina (zipline), de donde nos aventamos por un trayecto de 8 estaciones de — más o menos — 100 metros de alto hasta llegar al suelo.


Para mi sorpresa, mi mamá estaba feliz, decidida, emocionada. Sí tenía miedo, no lo mostró. Nos reímos demasiado y nos gozamos el paseo como nunca. Desde ese día pienso que tanto ella como yo, somos unas tesas.

Cosas para hacer en Belice:

  • Visitar las Ruinas Mayas

  • Tomar una excursión al Gran Hoyo Azul

  • Ir a la playa

  • Visitar Jaguar Paw Cave y hacer ambas excursiones.

De esas cosas que no se pueden olvidar están las siguientes:

  • Los zapatos y la camisa de agua

  • Un forro a prueba de agua para el teléfono o cámara a prueba de agua.

Hoy me despido desde Belice; mañana desde cualquier otro lugar.

Sigue mi recorrido en Instagram: @Culozunga


Aquí para ver el Video.



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